sábado, 3 de noviembre de 2012

TAJINE DE POLLO


 
Este es un plato marroquí, muy tradicional. Toma su nombre del recipiente de barro en forma de cono en el que se prepara.  Se caracteriza por ser una cocción muy lenta, originada por el diseño del tajine, que permite repartir el calor por su interior de forma eficiente, con un menor gasto energético.
 
La tapa cónica, hace que el vapor de agua que se origina en la cocción, se quede dentro del recipiente, por lo que los alimentos se mantienen en contacto con el vapor y así, conservan mejor sus propiedades. Podéis consultar como preparar olla de barro aquí. La receta original llevaba unas aceitunas agrietadas típicas marroquís pero idiota de mí, se me olvidó ponerlas.
 
Ingredientes:
  • 1 k de muslos de pollo o cualquier otra parte del pollo
  • 1 puñado de aceituna verdes agrietadas
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimienta negra
  • 1 cucharadita de jengibre molido
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molido
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 3 cucharaditas de aceite de oliva
  • 1/2 manojo de cilantro fresco y otro medio de perejil fresco
  • 1 limón confitado
Preparación:
  • Rallar la cebolla y ponerla en un bol grande junto con el pollo, el ajo machacado, el limón confitado cortado en gajos, las especias, una pizca de sal y el aceite. Dejarlo marinar como mínimo 1 hora, incluso la noche antes.  
  • Pasado el tiempo de marinación, poner el tajine al fuego alto y saltear el pollo. Agregar 1 vasito de agua, las aceitunas y las hierbas cortadas menudas.
  • Poner a cocer a fuego muy bajo durante 1 hora. Ir controlando el caldo para que no se quede seco pero tampoco muy caldoso. 
Servir con arroz blanco y pan árabe.

2 comentarios :

  1. Ando enamorada de un tajine , me encanta
    Tu receta que ha gustado mucho!

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  2. La verdad es que para los que nos gusta la cocina es una cosa que hay que tener. El mio lo compré en Marruecos pero los he visto en Madrid realmente bonitos y decorativos. Y la receta merece la pena. Si haces una cena marroquí quedas comos Dios con la presentación.

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